Durante este agitado fin de semana, dos hechos llamaron poderosamente la atención del país y del mundo: la celebración del Día del Periodista, con sendas marchas multitudinarias, y el golpe de Estado/sucesión de poder (¿?) de Honduras.Nuestro día
En esta época de cambios constantes, donde la información se hace cada vez más vital como herramienta para entender, asimilar y apoyar/contrarrestar las acciones políticas que se toman, es curioso encontrarse con los autodenominados "comunicadores socialistas", quienes marchan hacia la Asamblea Nacional para introducir un documento que pide el cierre de un canal de televisión, y la revisión y, de ser el caso, el castigo a otros medios de comunicación.
¿Qué clase de profesionales de este gremio se están formando en las universidades del país? ¿Qué clase de prensa queremos?
Ciertamente, al periodismo nacional le hace falta mucha sensatez y autocrítica para poder crecer y dejar de lado la preocupación por la cara bonita y concentrarse en la información, su manejo y difusión. Sin embargo, el cierre de espacios, lejos de ayudar al desarrollo de la prensa, lo trunca, dejándonos sólo la posibilidad de ver un lado de la historia, que en este caso es justamente el contrario a la esencia de los medios de comunicación: sin su poder de vigilia, crítica y denuncia, el periodismo, sencillamente, no existe.
Viendo a los colegas partidarios del gobierno marchar guiados por Darío Vivas, me pregunto si realmente tienen claro lo que piden. ¿Es que acaso no se han preguntado si valió la pena dejar sin empleo a los 3 mil trabajadores de RCTV? ¿Qué pasó con la intención -muy válida, por cierto- de crear un espacio para incentivar la producción nacional independiente? ¿Es que no ha podido crearse ese espacio en los medios que ya controla el gobierno? ¿Es realmente Venezolana de Televisión el canal de "todos los venezolanos"?
Me pregunto, si es que estos colegas se han detenido a pensar en eso, ¿cómo responderán a estas preguntas y tantas otras que se generan en mi mente cuando pienso en el futuro de Globovisión? ¿Qué respuestas pueden darse a sí mismos que los motive a marchar en su día pidiendo el cierre de un canal de televisión? ¿Es que acaso VTV no aliena? Sin embargo, nadie marcha para que lo cierren. Por último, si los medios son tan dañinos, ¿cómo es que al Presidente le funcionan tan bien, y vive usando y abusando de ellos?
Mientras los "Comunicadores Socialistas" marchaban con ese objetivo, los Comunicadores Sociales lo hacían bajo la consigna "Periodismo es Libertad: No nos callarán". ¿Será que no se nota la diferencia?
El golpe/sucesión de poder
Ayer Honduras amaneció sin presidente. Según el testimonio de Zelaya, unos militares encapuchados lo secuestraron y lo llevaron a punta de pistola hasta Costa Rica. Mientras declaraba por primera vez desde el país tico, VTV transmitía el Aló Presidente en el que Chávez acusaba al gobierno de Estados Unidos de haber propiciado el golpe. Si hubiera estado viendo Globovisión, se habría enterado de que el gobierno norteamericano había afirmado que no reconocería ningún otro gobierno que el presidido por Zelaya. Cuando Nicolás Maduro, Canciller venezolano, interrumpió su alocución para informárselo, el presidente Chávez dudó de la veracidad de la fuente.
Cuando CNN, cuya cobertura fue retransmitida por Globovisión, entrevistó a una de las representantes del Congreso hondureño y ésta (la persona, no CNN) habló por primera vez de una "sucesión de mando" en lugar de un golpe de Estado, la periodista, asombrada, preguntó: "El presidente Zelaya declara que fue secuestrado y llevado por la fuerza a Costa Rica. ¿Esto no es un golpe de Estado?". Posteriormente se refirieron al hecho desde ambas posturas. Me pregunto si, de haber tenido la posibilidad de hacerlo, VTV hubiese si quiera entrevistado a esta persona, cuya historia puede resultar absurda, pero es una fuente primaria y pieza clave para entender la otra visión del hecho.
De nuevo, el presidente venezolano se lanzó a la batalla contra los molinos de viento, alertando a los miembros de las Fuerzas Armadas de nuestro país, por si había que ir a hacer "lo que fuera necesario" para garantizar el regreso de Zelaya. ¿La respuesta de éste? Agradezco la intención, pero no podemos apoyar eso. "Se debe respetar la soberanía del pueblo hondureño".
Posteriormente, y en respuesta a la situación de ese país, un grupo de simpatizantes de la gestión de Zelaya se reunieron frente a Miraflores antes de ir a expresar su apoyo frente a la Embajada de Honduras. Cuando Globovisión intentó recoger sus impresiones, su lado de la historia, sus razones para estar allí, dirigentes del Oficialismo comenzaron a declarar, y luego fueron llamados por Darío Vivas -sí, el mismo que encabezó la marcha de los "Comunicadores Socialistas"-, ordenando que se aplicara la "ley del hielo" para ese "medio golpista". Pero la censura no fue sólo para los dirigentes: uno de los presentes, claramente decidido a acusar a Globovisión de coadyuvar en el golpe de Honduras, fue rápidamente cercado por sus compañeros de lucha.
¿Cómo pretenden que se haga un periodismo equilibrado y que los que vemos Globovisión no estemos "enfermos", si cuando se quiere recoger el otro lado de la historia se le da la espalda a la cámara?
Aún con todas mis fuertes críticas al contenido y manejo de la información de los medios del Estado, y en concreto, de VTV, jamás pediría su cierre ni marcharía por el despido de todos sus empleados. Cito de nuevo la famosa frase de Voltaire, con la esperanza de que, algún día, mis colegas socialistas lleguen a asumirla como propia:
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo".
Espero que hayan tenido un Día del Periodista lleno de reflexión y amor a este arte.




